lunes, 28 de abril de 2008


Me gusta mi sonrisa más sincera,
esa de dentro...
que no viene ni de la ingenuidad de miradas grandes,
ni del calor de manos fuertes,
ni de la admiración de palabras suaves.
La de dentro a mi,
por mi,
el placer de sentirse uno mismo.
Una sonrisa más intensa si cabe,
tras días de observar las curvas, las imperfecciones
hasta probar el sabor amargo a "sal"...

Un café en la calle
y observar el caminar de la gente;
Un papel, un boli, ¡Yo!,
mis palabras, pensamientos,
buscar sensaciones, no, más bien observarlas por dentro,
quererme, querer el momento,
¡Mis cosas!
La soledad y el tiempo,
ese que me recuerda a calles de faroles,
palomas de patas rosas, mangas largas
y caminantes lentos. El mar,
olor a peces y sal a la orilla
y a "pescao" en el café.
Recuerdos de soledades pasadas
y amor presente.
Me gusta antes y ahora,
esa sensación de aire ligero en mis brazos,
y dudar si cubrirlos para sentir abrigo
o dejarlos al descubierto
de la libertad fría del viento.